Las personas vivimos en continua evolución. Necesitamos contar con referentes de comportamiento que nos inspiren a liderar nuestras vidas y las de aquellas personas con las que colaboramos, de una forma distinta. Guiarnos por una hoja de ruta diseñada con pilares tales como la confianza, el compromiso, la pasión, la creatividad, el empoderamiento y una visión global compartida, nos facilitarán el camino. En todo ello, la diversidad es un atributo imprescindible en los equipos que quieran marcar la diferencia. Se constata cada día más que una acertada gestión de la diversidad estimula la innovación, encontrando soluciones novedosas a problemas y requiriendo al mismo tiempo una cultura de empresa integradora para poder dar lo mejor de uno mismo y por ende, de los equipos.